Tratamiento del TDAH

Tratamiento farmacológico y TDAH

Existen varias formas de tratar los síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). En los casos más leves es posible hacer uso únicamente de los tratamientos no farmacológicos (como la intervención psicológica, psicopedagógica, familiar y escolar). Sin embargo, en la gran mayoría de ocasiones se opta también por el tratamiento farmacológico.

Elección del tratamiento

¿Cuál es el tratamiento más idóneo: el tratamiento farmacológico o el no farmacológico? Es una de las preguntas más repetidas entre las mamás y los papás. La respuesta, según los expertos, es que el tratamiento más eficaz es la intervención multimodal y multidisciplinar, es decir, combinar tratamiento farmacológico con tratamientos no farmacológicos, estableciendo como base la intervención familiar y escolar.

¿Qué tipo de medicamentos se utilizan en España?

Según los expertos, el cerebro de los niños y niñas con TDAH sufre un desequilibrio químico a nivel de dos neurotransmisores: la dopamina y la noradrenalina. Todo ello ocasiona un desajuste cerebral, afectando a las áreas prefrontales del cerebro encargadas de las funciones ejecutivas (como atención, toma de decisiones, inhibición de respuestas y control de los impulsos).

Existen varios medicamentos que suplen este desequilibrio. Los más eficaces y estudiados son los siguientes:

  • Psicoestimulantes: Aumentan los niveles de dopamina, encargada del movimiento, la memoria, el comportamiento, la atención, la concentración, el sueño, el estado anímico y el aprendizaje. Es uno de los medicamentos más seguros ya que se utiliza en el tratamiento del TDAH desde hace varias décadas. De entre los psicoestimulantes podemos encontrar el metilfenidato y la lisdexanfetamina. El metilfenidato es el tratamiento de primera elección y podéis encontrar marcas como Rubifén, Concerta, Medikinet o Medicebrán.

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  • No estimulantes: aumentan los niveles de noradrenalina, que actúa sobre la atención, la motivación, el estado de alerta y vigilia, el nivel de conciencia, el sueño, el apetito, el estado de ánimo, la conducta sexual y agresiva y el estrés. Su componente es la atomoxetina y la marca más reconocida es Strattera. Aunque es un medicamento relativamente reciente, sus efectos están muy bien estudiados.

En definitiva, el tratamiento farmacológico es una de las mejores opciones para tratar los síntomas del TDAH. Os recomendamos que, si tenéis cualquier duda acerca del tratamiento farmacológico, no dudéis en consultarlo con vuestro pediatra o con el especialista en Neuropediatría o Psiquiatría.

Bibliografía:
Delgado J.M., Ferrús A., Mora F. y Rubia F.J. (Eds.) (1997). Manual de Neurociencia. Madrid: Síntesis.
San Sebastián J., Soutullo C. y Figueroa A. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Capítulo 4. En: Soutullo C y Mardomingo MJ. Co-Editores: Manual de Psiquiatría del Niño y del Adolescente (AEPNYA). Editorial Médica Panamericana. 2010.